Principales mitos sobre los pagos internacionales en euros desde Venezuela

Las empresas venezolanas que comercian con proveedores europeos, generalmente necesitan pagar facturas en euros. Sin embargo, alrededor de esta práctica circulan ideas que no se corresponden con la realidad actual de los medios de pago digitales, lo cual puede llevar a las organizaciones a descartar alternativas más eficientes. 

En la actualidad las stablecoins (como USDT), los procesadores de pago B2B y las plataformas de conversión multidivisa, han transformado el panorama de las transferencias internacionales en euros, dejando atrás muchas de las limitaciones que existían en años anteriores. A continuación, compartimos los mitos más comunes sobre los pagos internacionales en euros desde Venezuela.

Solo se puede pagar en euros si el proveedor está en la Unión Europea

Muchas empresas asumen que los pagos en euros se limitan de forma exclusiva a los destinatarios dentro de la eurozona. Si bien es cierto que la Unión Europea concentra el mayor volumen de transacciones en esta moneda, el euro también es aceptado como divisa de pago en numerosos países de Asia, Medio Oriente y África, donde proveedores de diferentes sectores (como tecnología o manufactura) facturan en euros para tener una mayor estabilidad o evitar exponerse a un tipo de cambio “negativo” por parte del dólar estadounidense.

Ampliar la búsqueda de proveedores más allá de la Unión Europea es una buena opción para las empresas que desean diversificar sus fuentes de abastecimiento. Al contar con un canal de pago que admite euros sin restricciones geográficas, la empresa puede negociar con contrapartes en mercados donde la facturación en esa moneda es una práctica habitual, accediendo a condiciones comerciales que de otro modo pasarían desapercibidas.

Los pagos en euros son más costosos que en dólares

Existe la percepción de que las transferencias en euros conllevan comisiones más altas o tipos de cambio menos favorables que las realizadas en dólares. Esta idea proviene, en buena medida, de la estructura de tarifas de la banca tradicional, donde las operaciones en monedas distintas al dólar suelen atravesar un mayor número de intermediarios, cada uno de los cuales aplica su propio margen de comisiones.

Con las plataformas de pago basadas en blockchain, la moneda de origen y la de destino no determinan el costo de la transacción. La comisión depende de la red utilizada y del proveedor que procesa la conversión, no de la divisa en sí. Al conocer cómo funciona la conversión de USDT a euros, las empresas descubren que el costo de enviar euros puede ser similar al de enviar dólares, siempre que se elija un servicio con una estructura de tarifas transparente y un diferencial competitivo.

Principales mitos sobre los pagos internacionales en euros desde Venezuela

Es necesario tener una cuenta bancaria en Europa para recibir euros

Otra duda frecuente, es que el beneficiario del pago debe disponer de una cuenta en un banco europeo para que la transferencia en euros se haga efectiva. Esta creencia tiene su origen en el sistema SWIFT, donde cada banco que participa en la cadena de corresponsalía, debe estar autorizado para operar en la divisa correspondiente.

En la actualidad, los pagos en euros pueden realizarse mediante stablecoins vinculadas a esa moneda o a través de plataformas que convierten los criptoactivos a euros y los depositan directamente en la cuenta bancaria del proveedor, sin importar en qué país se encuentre. Para las empresas venezolanas que operan en USDT, esta opción representa una extensión natural de su operativa, sin necesidad de abrir nuevas cuentas ni de someterse a los requisitos estrictos de algunas regiones.

Las stablecoins solo sirven para pagos en dólares

Dado que el USDT y USDC están referenciados al dólar estadounidense, algunos empresarios concluyen erróneamente que las stablecoins no son útiles para cursar pagos en otras divisas. Sin embargo, tanto USDT como USDC pueden utilizarse como moneda puente: la empresa envía la stablecoin y la plataforma de pagos la convierte a euros antes de que los fondos lleguen al destinatario.

Este mecanismo de conversión automática, elimina la necesidad de que el proveedor acepte directamente criptoactivos, lo que amplía el abanico de contrapartes con las que se puede operar. Comprender las principales diferencias entre stablecoins ayuda a elegir la que mejor se adapte a esta operativa, ya que algunas ofrecen ventajas en cuanto a la frecuencia de auditorías o a la liquidez disponible en las redes más utilizadas para conversiones a euros.

El euro digital hará obsoletas las soluciones de pago en euros

Con el proyecto del euro digital en fase piloto, ha surgido la idea de que las demás alternativas para pagar en euros desde el extranjero quedarán obsoletas en poco tiempo. Si bien el euro digital promete modernizar los pagos minoristas dentro de la eurozona, su implementación para transacciones transfronterizas corporativas aún no tiene una fecha definida y su alcance inicial estará centrado en personas físicas y no en empresas de terceros países.

Las empresas venezolanas no pueden condicionar sus decisiones actuales a un desarrollo regulatorio que todavía está en proceso. Mientras el euro digital se materializa, las plataformas de pago B2B ya ofrecen la posibilidad de liquidar facturas en euros con tiempos de confirmación que se miden en minutos, una ventaja operativa que no conviene postergar a la espera de una solución que podría tardar años en estar operativa para el segmento corporativo latinoamericano.

Los pagos en euros están sujetos a más trabas regulatorias que los pagos en dólares

Algunas empresas evitan operar en euros porque asumen que las exigencias de cumplimiento son mayores que las que se aplican a las transferencias en dólares. Si bien es cierto que la Unión Europea ha implementado normativas estrictas en materia de prevención de lavado de activos, estas regulaciones no se aplican de forma exclusiva al euro, sino que abarcan cualquier transacción que involucre a entidades financieras europeas, independientemente de la moneda utilizada.

Las plataformas que operan con criptoactivos y que han incorporado el euro como divisa de liquidación, suelen contar con marcos de cumplimiento que ya contemplan los requisitos europeos. Por lo tanto, realizar pagos en euros con criptoactivos no implica una carga regulatoria adicional para las empresas venezolanas, siempre que el proveedor de pagos esté debidamente estructurado para operar en ese entorno.

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